Este baúl de madera en acabado blanco y marrón aporta un toque étnico y funcional a cualquier estancia del hogar, siendo ideal tanto para almacenaje como para usarse a modo de banco o mesa auxiliar.
Está fabricado en madera de mango con un acabado artesanal envejecido en blanco, que deja entrever el tono marrón de la madera en las zonas talladas, creando un efecto rústico y desgastado. Su tapa y sus laterales presentan tallas decorativas con motivos geométricos y florales. Cuenta con una tapa abatible que permite acceder a un amplio compartimento interior, ideal para guardar mantas, cojines o pequeños objetos.
Con unas medidas de 60x36x50h cm, resulta perfecto para dormitorios, salones o entradas. El contraste entre el blanco envejecido y el marrón de la madera aporta un carácter único a cada pieza, ligeramente distinto entre unidades. Un mueble resistente y versátil que combina funcionalidad y artesanía.