Cama diván
Sofá de día, cama de noche: la cama diván es la aliada de los espacios pequeños. En la habitación de invitados, un estudio o el dormitorio infantil, ofrece una cama sin recargar el espacio. Con cajones para la ropa de cama o cama nido para un invitado más, de madera o de metal: unos cuantos cojines bastan para darle un aire de salón.
99+
Gris
99+
Beige
99+
Blanco
99+
Negro
99+
Rosa
76
Topo
74
Verde
63
Azul
59
Marrón
29
Amarillo
4
Violeta
3
Rojo
2
Naranja
2
Multicolor
Sofá de día, cama de noche: la cama diván está a medio camino entre un asiento y una cama. Con su respaldo y sus laterales, se viste de cojines para recibir visitas durante el día y se convierte por la noche en una auténtica cama sobre somier de láminas. Ideal para espacios pequeños, permite alojar invitados sin dedicar una habitación entera a cuarto de invitados.
¿Qué tipos de camas diván existen?
La cama diván sencilla admite un colchón individual, rodeado por un respaldo y dos laterales: apoyada contra la pared, parece un sofá y ofrece a la vez una cama completa. La cama diván nido esconde bajo el somier una segunda cama que se desliza cuando hace falta, para dormir dos personas sin ocupar espacio en el día a día. La cama diván extensible va más allá: su estructura se despliega para formar una cama doble, a menudo uniendo dos colchones uno al lado del otro. Por último, la cama diván con cajones aprovecha el espacio bajo el somier para guardar ropa de cama, almohadas o juguetes.
Cama diván o sofá cama: ¿cuál elegir?
El sofá cama prioriza el asiento: más profundo y mullido, está pensado sobre todo para el salón, con una cama auxiliar que se despliega cuando hace falta. La cama diván, en cambio, es ante todo una cama: se apoya en un somier de láminas y admite un colchón estándar, que eliges según la firmeza que prefieras. En su versión sencilla no requiere ninguna maniobra para dormir, y su versión extensible se transforma en una auténtica cama de 2 plazas. Si la cama se usa a menudo o la estancia funciona como dormitorio propiamente dicho, la cama diván suele ser la opción más adecuada; si buscas ante todo un sofá cómodo para el salón, el sofá cama será más indicado.
¿Cómo elegir el colchón de tu cama diván?
La mayoría de las camas diván admiten un colchón individual de 90x190 cm, a veces de 90x200 cm: comprueba siempre las medidas indicadas en la ficha del producto antes de pedirlo. El grosor también cuenta. Un colchón demasiado grueso reduce la altura útil del respaldo y hace que el asiento resulte menos cómodo durante el día; en un modelo nido, el segundo colchón debe ser lo bastante fino para deslizarse bajo el somier principal. En cuanto a la comodidad, un colchón de espuma o de muelles ensacados lo bastante firme mantiene un asiento estable durante el día. Una funda o una colcha a juego con los cojines le dará después al conjunto un auténtico aire de sofá.
¿Dónde colocar una cama diván?
En una habitación de invitados o un despacho
En un despacho en casa, la cama diván sirve de sofá para leer o hacer una pausa, y acoge a un invitado para pasar la noche. Así, la estancia conserva su función principal todo el año, sin una cama aparatosa que ocupe el sitio del escritorio. Un modelo nido permite incluso alojar a dos personas durante los fines de semana en familia.
En un dormitorio infantil o juvenil
En la habitación de los niños, la cama diván libera espacio en el suelo para jugar y se convierte en un rincón sofá para leer o recibir a los amigos. El modelo nido es perfecto para las fiestas de pijamas, y los cajones integrados ayudan a guardar peluches, juegos o ropa de cama. En madera blanca, pino natural o metal de color, se adapta a la edad y a los gustos de cada uno.
En un estudio o un salón
En un estudio, la cama diván hace de sofá de día y de cama de noche, sin mecanismo que desplegar cada noche. Vestida con cojines de distintos tamaños y una manta, se integra en la zona de estar; en metal negro o madera, con respaldo calado o de barrotes, aporta además un auténtico toque decorativo a la estancia.
Sencilla, nido o extensible, la cama diván responde a una idea clara: hacer más con menos espacio. Elige el modelo y el colchón adecuados al uso que le vas a dar, y cualquier estancia de la casa podrá convertirse en dormitorio por una noche.
Descubre también: