Recibidor blanco con espejo aporta de inmediato calma al vestíbulo: el espejo ayuda a comprobarse rápidamente antes de salir y hace que el espacio parezca más grande. Con 80 x 42 x 97 cm, encaja bien sin dominar la estancia.
El cajón mantiene llaves y correo fuera de la vista, mientras que el diseño modular se adapta a la distribución del hogar. Una balda blanca y un compartimento independiente mantienen bolsos y accesorios organizados y a la vista.
La apertura corredera no requiere espacio adicional de giro, ideal en un paso estrecho. El montaje en pared deja el suelo libre, para que la limpieza sea más rápida. La madera melaminada con estructura de vidrio ofrece un aspecto ligero y se limpia fácilmente.
Este mueble de recibidor es la elección adecuada para quien quiere crear al instante más orden y una primera impresión cuidada, día tras día.