Estantería
Libros, plantas, objetos vintage: la estantería pone en valor lo que te gusta y libera superficies. De pared para despejar el suelo, de pie, tipo escalera o estilo librería, encaja en cualquier estancia. Madera natural, metal negro o una mezcla de ambos, en estilo industrial, nórdico o contemporáneo: para exponer tanto como para usar.
99+
Marrón
99+
Blanco
99+
Gris
99+
Negro
99+
Beige
99+
Transparente
99+
Plateado
43
Multicolor
26
Verde
21
Azul
11
Rosa
11
Rojo
10
Dorado
10
Topo
8
Amarillo
3
Naranja
2
Violeta
Una estantería bien elegida hace mucho más que guardar: organiza, expone y estructura una estancia. Libros, vajilla, plantas, objetos vintage o cestas de almacenaje encuentran en ella su sitio, del salón al dormitorio, pasando por la entrada, el despacho o la cocina. Visualmente más ligera que un armario o un aparador, libera superficies y deja respirar la decoración. Solo queda encontrar la forma, el tamaño y el material que encajen con tu hogar y con lo que piensas colocar en ella.
¿Qué tipos de estanterías existen y para qué usos?
La estantería de pared se fija directamente al muro y despeja por completo el suelo: ideal encima de un escritorio, una cama o una encimera, acoge libros, especias o plantas pequeñas sin ocupar espacio. La estantería de pie se apoya en el suelo y ofrece más capacidad: alta, viste toda una pared, y baja, se coloca bajo una ventana y sirve también como superficie de apoyo. La estantería escalera, inclinada contra la pared, aporta un toque decorativo y funciona bien en espacios pequeños. En cuanto a la estantería de cubos, compartimenta objetos y cestas para un orden impecable, con entre 4 y más de 12 huecos según el modelo. Colocada en perpendicular a la pared, una estantería abierta por ambos lados puede incluso servir de separador de ambientes sin bloquear la luz.
Estantería abierta o mueble cerrado: ¿qué elegir?
La estantería abierta pone en valor lo que te gusta ver y lo deja todo a mano, pero exige un mínimo de orden y quitar el polvo con regularidad. Un mueble de almacenaje cerrado oculta el desorden y protege su contenido, a cambio de un aspecto más macizo. A medio camino, las estanterías que combinan huecos abiertos, puertas o cajones permiten esconder lo práctico abajo y lucir la decoración arriba. Las cajas o cestas encajadas en los huecos también son un buen término medio.
¿Cómo elegir las medidas y la carga de tu estantería?
Empieza por medir el espacio: ancho disponible, altura hasta el techo y una profundidad que no estorbe el paso. Una profundidad de 25 a 30 cm basta para la mayoría de los libros, mientras que archivadores, cajas de almacenaje o libros de gran formato necesitan algo más. Comprueba también la carga máxima por balda, indicada en la ficha del producto: una hilera de libros pesa enseguida más de lo que parece. En una estantería de pared, adapta los anclajes al tipo de muro (macizo, hueco o de placas de yeso). Y si la estantería es alta y estrecha, fíjala a la pared para limitar el riesgo de vuelco, sobre todo si hay niños pequeños en casa.
¿Qué material elegir para que la estantería combine con tu decoración?
La madera para un ambiente cálido
La madera maciza o de aspecto madera aporta calidez a un salón o un dormitorio. En tonos claros, como el roble o el pino, la estantería de madera combina con el estilo nórdico; más oscura, tipo nogal, adquiere un aire más clásico. El bambú y el ratán, por su parte, crean un ambiente bohemio o exótico, perfecto junto a plantas verdes.
El metal para un look industrial
Una estructura de metal negro combinada con baldas de madera natural o envejecida da como resultado la estantería industrial por excelencia, a gusto en un loft, un despacho o una cocina abierta. Fina y ligera, no recarga la estancia ni siquiera a gran altura. El metal dorado o el latón aportan, en cambio, un toque más elegante, ideal para exponer unos pocos objetos escogidos.
El blanco y el lacado para un hogar contemporáneo
Una estantería blanca o de MDF lacado se funde con la decoración y agranda visualmente las estancias pequeñas. Sus líneas limpias encajan en interiores modernos y minimalistas, y su superficie lisa se limpia con una simple pasada de bayeta. Para un toque más original, los modelos de colores o de formas asimétricas rompen la monotonía de una pared y aportan una dosis de fantasía.
De pared o de pie, discreta o protagonista, la estantería se elige tanto por lo que guarda como por lo que cuenta de tu hogar. Toma medidas, piensa en lo que quieres colocar en ella y deja que tu estilo haga el resto.
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