Mesita de salón en color gris que aporta un toque actual sin recargar el ambiente.
Sus esquinas redondeadas ayudan a reducir golpes, una ventaja clara en el uso diario.
La forma de fantasía convierte este apoyo en un detalle decorativo que eleva el conjunto.
El estante con acabado pizarra y degradado sutil añade profundidad visual y el gris del estante facilita que combine con otros muebles.
Ideal para el salón, permite dejar mandos, revistas o una bandeja y mantener todo a mano.
Una mesa de centro metálica pensada para durar y para hacer más cómodo cada momento en casa.