Sillón mariposa Octave de cuero de búfalo marrón -
El sillón Octave retoma la silueta del sillón mariposa: una amplia tela de cuero de búfalo, tensada y cayendo en cuatro puntas sobre una estructura cruzada de metal negro. El cuero grueso, de un marrón cálido, adopta la forma de un asiento de descanso al instalarse en él, con el asiento bajo y el respaldo inclinados.
Su grano profundo y veteado presenta las tonalidades irregulares de un cuero natural: adquiere una pátina y se oscurece con los años, y las marcas de uso forman parte del material. Firme al principio, el búfalo se ablanda y se adapta a la manera en que uno se sienta. La fina estructura de metal negro, con patas oblicuas, aligera la silueta.
Imagínelo en un rincón de lectura, con una piel o una manta de lana colocada encima: el marrón del cuero aporta calidez tanto a las maderas claras como a los tonos oscuros.
-Longitud: 75 cm
Profundidad: 80 cm
Altura: 91 cm
Altura del asiento: 42 cm
Asiento: 45 x 43 cm
Grosor del cuero: 0,8 cm
Asiento y respaldo de cuero de búfalo grueso, con grano profundo y veteado
Estructura y patas de metal negro
Peso máximo soportado: 100 kg
Densidad de la espuma: 32 kg/m³
Cuero de búfalo de plena flor: la capa superior de la piel, sin lijar ni rectificar. La más densa y resistente, conserva su grano original.
Firme al principio, se ablanda con el uso y se adapta a la forma del cuerpo.
Olor terroso y almizclado típico del búfalo, garantía de autenticidad: desaparece en unas semanas; deje que el producto se airee.
Adquiere pátina y se oscurece ligeramente; los arañazos y las marcas de uso forman parte del material y no afectan a su solidez.
Quite el polvo del cuero con un paño suave y seco o un cepillo de cerdas finas, siguiendo la dirección de las vetas. Limpie las manchas con un paño apenas húmedo y séquelas inmediatamente. No utilice ningún producto químico, disolvente, alcohol ni quitamanchas: el cuero de búfalo es un cuero natural que no los tolera. Una o dos veces al año, aplique un betún o un bálsamo especial para cuero para nutrirlo y mantener su flexibilidad. Evite la luz solar directa y la proximidad de una fuente de calor, ya que resecan las fibras.
En el metal, basta con pasar un paño húmedo y luego secarlo: no utilice productos corrosivos y séquelo bien para prevenir la oxidación.
84 x 58 x 10 cm