Este mueble colgante con espejo en blanco aporta luz y sensación de amplitud desde el primer día.
El espejo incluido facilita el cuidado diario y ayuda a que la pared se vea más ordenada, con un acabado blanco brillante que encaja con estilos actuales sin recargar.
Con medidas de 60 cm de ancho, 65 cm de alto y 21 cm de profundidad, aprovecha el espacio sin estorbar.
Sus 2 puertas batientes protegen el contenido del polvo y permiten un acceso cómodo, ideal cuando se busca un armario con espejo práctico y discreto.
El estante regulable se adapta a distintas alturas para evitar "no me cabe".
La instalación suspendida libera el suelo y facilita la limpieza, y el tono blanco de las puertas con estructura brillante mantiene una imagen impecable. Elija este almacenaje con estantes para completar una pared más funcional.