PRIMERA FASE: una imperceptible cantidad de cloro, no dañina para los bañistas, se produce cuando se añade sal natural (no dañina para el medio ambiente) al agua de la piscina pasando a través de una celda electrolítica de titanio durante el proceso de filtración. El resultado es un agua suave, fresca y limpia, sin la dureza típica de las sustancias químicas para piscinas.
SEGUNDA FASE: gracias al proceso de oxidación electro-catalítica, las moléculas de agua se descomponen en oxidantes capaces de destruir los organismos contaminados como por ejemplo bacterias y algas. La combinación de estos oxidantes con el cloro natural son la llave para una esterilización eficaz y segura.
Esta segunda fase, posible solo gracias a los Intex Saltwater System, supone una enorme ventaja. Este proceso es tan eficaz que reduce del 60% la presencia de cloro, lo que significa que el consumidor no solo tendrá las ventajas de un clorador natural, sino que podrá disfrutar de una piscina limpia y clara de manera eficaz, natural y no dañina para el cuerpo.
Características técnicas