Mural decorativo de pared compuesto por varias flores de metal recortado en distintos tamaños, con pétalos ondulados y una textura acanalada muy detallada que aporta profundidad y movimiento al conjunto. El acabado combina tonos bronce, negro y dorado envejecido, logrando un efecto multicolor con reflejos metálicos que cambian según la luz y aportan un aire artesanal muy sofisticado. Cada flor cuenta con varias capas superpuestas, desde el pétalo exterior más grande hasta el centro dorado, creando un efecto tridimensional muy realista sobre la pared. Está fabricado íntegramente en metal, un material resistente que mantiene su forma y su brillo con el paso del tiempo sin apenas mantenimiento. Con unas medidas de 90.8x50.8x7.0 cm, es una pieza de tamaño considerable, perfecta como punto focal sobre un sofá, un cabecero o un pasillo amplio. Su diseño escultórico y su acabado en relieve lo convierten en un complemento decorativo con mucha personalidad, ideal para dar un toque contemporáneo y elegante a cualquier estancia.