Esta figura decorativa reproduce a un mono sentado en actitud de taparse los ojos con una mano, con un acabado en color gris que imita la textura de la piedra tallada. El detalle del pelaje, las orejas y las manos está trabajado con gran nivel de realismo, logrando una expresión tierna y algo traviesa.
Mide 35x26x40h cm, un tamaño considerable que la convierte en una pieza destacada tanto en interiores como en jardines o terrazas cubiertas. El acabado en polirresina imita la apariencia de la piedra natural, aportando resistencia. Su acabado combina bien con jardines, terrazas o interiores de estilo natural, aportando un toque escultórico.