Espejo blanco de 76x50 cm que multiplica la luz y crea una agradable sensación de amplitud, incluso cuando el espacio es reducido.
Su estructura en madera melaminizada aporta un acabado uniforme y práctico: se limpia fácilmente con un paño para mantener un aspecto cuidado con el mínimo esfuerzo.
Si la duda es el tamaño, sus proporciones equilibradas ayudan a integrarlo sin saturar el ambiente.
Elija este espejo rectangular para dar el toque final a un rincón más luminoso y acogedor.