Espejo de pared en acabado plateado que multiplica la luz y la sensación de amplitud.
Sus medidas 66x75h cm y su profundidad de 6 cm aportan presencia sin recargar.
El metal refuerza el conjunto y la estructura de vidrio ofrece un reflejo nítido y una limpieza sencilla.
Con 3.25 kg transmite estabilidad, ideal si se busca una pieza sólida.
Perfecto como complemento de decoración, crea un punto focal elegante en segundos.
Elija este espejo para renovar el ambiente con un gesto simple y práctico.